En el avión que le llevaba a Santiago de Compostela, Benedicto XVI aseguró que cuando este año anunció la creación de un nuevo dicasterio para la nueva evangelización pensó en Occidente y especialmente en España.
España, gobernada ahora por los socialistas, lidera los esfuerzos por reemplazarla por un acuerdo bilateral y es respaldada por Italia, Francia e Irlanda.