El ex presidente ruso espera que ahora «Estados Unidos levante sus barreras comerciales» para que ambos países «puedan cooperar en el sector de la alta tecnología».
Rasmussen ofreció a Moscú pasar juntos revista a los «nuevos desafíos de seguridad» que plantea el siglo XXI, haciendo especial referencia a la creciente amenaza balística.
La renuncia al sistema antimisiles es a la vez un gesto a Rusia, un mensaje a Europa y un paso más en el desmantelamiento de la herencia de George W. Bush
Medvédev reaccionó así al anuncio hecho por Obama, sobre la renuncia al escudo antimisiles en Polonia y la República Checa, que Moscú consideraba una amenaza directa para su seguridad.