La cantidad definitiva dependerá del monto a que ascienda el rescate y del equilibrio de aportaciones que se establezca entre los distintos actores de la UE y el FMI.
Si se incrementa la presión sobre el bono español, aumentará el coste de la financiación pública y, de rebote, se encarecerá la del sector privado de la economía.
La Bolsa y la deuda parecen mostrar que los inversores respetan a España, pese a sus riesgos en el país luso. Portugal se resiste al rescate y seguirá luchando.