Entre agosto y septiembre de 1982 Galicia bramó contra una práctica que ponía en peligro la salud de sus aguas. Las protestas se sucedieron con encierros en varios concellos arousanos, entre ellos Vilagarcía
Los establecimientos hosteleros contarán con el sistema Vacri de recogida de vidrio y estaciones de reciclaje para mejorar la separación durante el evento
El Ayuntamiento advierte que «este tipo de actos poden supoñer sancións económicas que dependendo da gravidade poden ir dende 900 euros ata 9.000 euros»