La hija adoptiva de Rianxo, Carmen Muñoz, recibirá sepultura en Rianxo, localidad en la que pasó las mejores primaveras de su vida Rianxo recibió con las banderas a media asta y tristeza la noticia de la muerte de su hija adoptiva, Carmen Muñoz Manzano, viuda de Rafael Dieste. Sus restos serán enterrados junto a su marido, tal y como ella quería. Se fue sin hacer ruido, casi de puntillas, sin llamar la atención. La mujer de «O home da pipa», como le conocían muchos en la villa, siempre profesó un gran cariño a la tierra natal de su esposo y a sus gentes. Llegó por primera vez en 1934 y aquí pasó las mejores primaveras de su vida, según reconoció el día en que fue homenajeada y distinguida por la corporación municipal y el pueblo, el 14 de mayo de 1995, en un sencillo acto.
J. M. JAMARDO