Turismo de ballena en las Rías Baixas
Rutas e itinerarios por industrias y museos convertirán en reclamo para visitantes la decadencia de la pesca Galicia ya no caza ballenas desde hace lustros. La industria que se asentaba en Cangas, sobre la base de las capturas de una flota que también tenía barcos en el puerto de Marín, murió con la prohibición de capturar este tipo de cetáceos. Ahora, varias instituciones se plantean aprovechar lo que queda de las viejas balleneras, como la de Punta Balea (Cangas) y otras instalaciones pesqueras, para atraer visitantes. Se trata de organizar rutas para enseñar los «templos» de la decadente industria de la pesca: museos, barcos, salazones, conserveras, y naves de rederas servirán en años próximos de anzuelo para traer más turistas.
A. CASTROVERDE