Defensa da Ría advirtió a los futuros compradores que Celulosas va a seguir siendo «odiada» por la población Más de dos mil personas -entre tres mil y cuatro mil según el colectivo convocante- reclamaron ayer frente a Ence-Elnosa el cierre del complejo industrial de Lourizán. Los participantes en la octava Marcha contra Celulosas, promovida por la Asociación pola Defensa da Ría (APDR), partieron con una hora de retraso de las alamedas de Pontevedra y Marín. Las dos comitivas, a las que se sumaron por mar varias embarcaciones de Campelo, se unieron en una sola pasada la una y media. Antón Masa, presidente de la APDR, dejó claro que «merque quen o merque, o complexo vai a ser odiado pola poboación».
C. B.