«He decidido marcharme porque en estos momentos estoy bastante desanimado y necesito desconectar», razona el jugador lucense, que cumplía su sexta temporada en el club
El empresario empezó a sospechar por la insistencia. Cuando los guardaespaldas paseaban alrededor de la mesa del restaurante se preguntó: «Pero ¿a quién vigilan estos?»