El artefacto de San Vicente de la Barquera tenía 200 gramos de cloratita y el de Ribadesella, 300 ETA reapareció ayer tras varios meses de aparente inactividad al hacer explotar dos bombas, que no causaron víctimas , en sendos municipios de la cornisa cantábrica, donde estos días pasan sus vacaciones miles de turistas.
O. Allende
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A. Fabián