Consiste en el desmontaje de la estructura de cuatro plantas del hotel y el traslado de los materiales a un gestor autorizado para, en las próximas jornadas, proceder al derribo.
Llaman a unos 5.000 trabajadores a secundar un nuevo paro el próximo viernes como protesta por la falta de acuerdo en la negociación del convenio colectivo.