La localidad padronesa apurará mañana el trabajo para celebrar otra edición de la fiesta gastronómica con la que agradecer tal riqueza Para María, pementeira veterana de Herbón, estos días no hay tregua. Con las temperaturas cálidas de finales de julio, sus cultivos están al máximo rendimiento. Se levanta con los primeros rayos de luz, recoge los pimientos, los cuenta, envasa, vende y únicamente se permite una pequeña siesta después de comer. Como ella, los demás productores de Herbón, a los que la XXIII Festa do Pemento, que se celebra mañana en esta aldea padronesa, coge en plena campaña de recolección. Pero María, como los demás, apurará mañana su trabajo para disfrutar de una fiesta con la que Herbón da gracias por tanta prosperidad.
UXÍA LÓPEZ