Locales que rifan las reservas como el Samaná, en A Coruña, o el Amazónico, en Madrid, tienen un escenario acristalado para que los clientes admiren las carnes al fuego, casi siempre gallegas.
La intensidad de la lluvia varió entre unas zonas y otras, y mientras en Lousame se recogieron 60,6 litros por metro cuadrado, en Ribeira fueron 52 y en Carnota escasamente 40