La jornada previa a la Festa da Tilla congregó a miles de personas imbuidas del espíritu de los antergos Hubo irmandiños en Vimianzo, el viernes; comerciantes medievales los habrá en Corcubión el próximo fin de semana, y el sábado le tocó a la cultura celta en Leiloio. La costa da Morte está que se sale con la historia. Miles de personas se impregnaron en la parroquia malpicana del espíritu de los antergos en una explanada que, no obstante, poco tenía que ver los altos castros salvo por el verde claro: el campo de fútbol. Pero, como dijo el otro, el concepto es el concepto y el del sábado era el jolgorio el protagonista, que se consiguió. O Carunchos, Llan de Cubel y, sobre todo, Luar na Lubre, fueron la luna de la noche celta.
S.G.R.