La elección de Kagame fue criticada por organizaciones de los derechos humanos y por varios países por haberse desarrollado en un contexto de libertad de expresión insuficiente.
Los manifestantes justificaron la acción diciendo que «no pueden permitir» que el «mayor criminal en activo del mundo» siga al frente de un grupo internacional.
El secretario general de la ONU, el presidente de Ruanda y los líderes de otros países africanos participarán en Madrid en la reunión del Grupo de Impulso de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas.
El jefe de Gobierno decidió no reunirse con Paul Kagame después de que varias oenegés españolas criticaran que se citara con un imputado por genocidio.