Los vilagarcianos inician en los campos de regatas del Mundial el último tramo de su ardua preparación para las gran cita que decidirá los primeros pasaportes a los Juegos Olímpicos de Río
En el muelle de Portosín se alijaron ayer 160.000 kilos de bocarte y en Ribeira fueron 100.000; la flota sigue un banco que apareció en Santander y vino hacia Galicia