En la presentación de su libro Los viejos camaradas ha reconocido que, debido a los numerosos casos de corrupción en España, «la situación es muy grave en nuestro país».
La sensación generalizada entre la vieja guardia política es que peor no se puede estar ante la imposibilidad de los principales partidos para alcanzar cualquier tipo de pacto
La progresiva pérdida del espíritu de reconciliación de la transición hace necesario recuperar la altura de miras de quienes elaboraron la Constitución, para renovarla
En los exámenes de acceso a la universidad suele colarse algún que otro disparate, como que Carrillo era falangista y lo mató ETA, o que en una ciudad dormitorio no hay ruido