No puede evitarlo. Carlota López Pardo destila ilusión por cada poro de su genética vinculada al sector primario. Primero ligada al ámbito pesquero y más tarde al agrícola y ganadero, la adjunta a la dirección de la empresa líder en fertilizantes de Galicia dibuja un horizonte muy esperanzador y luminoso para el campo. Y cree en lo que dice.
«Opté, sin perder la mía uruguaya, por la nacionalidad española. (...) Mi opción por ser español es porque ansiaba serlo, por amor a mis orígenes (...)»
Los sindicatos ocuparon un inmueble de nueva construcción en San Lázaro, que se construyó en una finca municipal a cambio de que el Concello recibira una planta en el edificio de Xeneral Pardiñas