Si la oferta de viviendas en alquiler está hundida en Compostela, buscar con un perro o con un gato es todavía más complicado. Las inmobiliarias explican que incluir una cláusula en el contrato donde se especifique que no se admiten animales es lo común, mientras que las personas que buscan donde vivir con sus mascotas cuentan sus experiencias: «De 50 pisos con los que contacté, solo me servían tres»
Francisco José Prieto asegura que «la reflexión que abría que abordar, sin duda, está relacionada con los costes de conservación, la depreciación por encontrarse en mal estado y la falta de interés directo para las actividades de la Iglesia»
El Concello compostelano suma a la prohibición de nuevos alojamientos en el casco histórico la suspensión de aperturas de comercios vinculados al turismo, como las tiendas de recuerdos