La villa trata de sobreponerse inmersa en un carrusel de emociones, con la gente pendiente de la evolución del joven hospitalizado y de los funerales de las cuatro víctimas
Ya empieza a notarse cierto movimiento en las calles y, a la espera de las reservas de última hora, hay hoteles del casco histórico que ya han colgado el cartel de completo