La caja negra revela que se equivocó al intentar desconectar el propulsor izquierdo, que se había incendiado La caja negra del avión de la compañía Binter que se estrelló en Málaga el 29 de agosto del pasado año ¿causando 4 muertos y 27 heridos¿ ha demostrado que el siniestro se debió a un fallo humano, al parar el copiloto los dos motores cuando se había activado la luz de emergencia de uno de ellos. En la cinta, que fue dada a conocer por el abogado de seis de las víctimas, se oye que el piloto pregunta alarmado a su ayudante: «¿Qué motor me has parado? ¡Me has parado los dos, me has parado los dos! ¡Ay, Dios mío!»
MÓNICA PEREZ