El conjunto donostiarra dominó en la primera mitad, mientras que el Espanyol no sacó toda la intensidad necesaria. Pero el gol de Estrada, a disparo de Álvaro, y el fulgurante inicio tras el descanso permiten a los catalanes seguir en Europa.
Marcelo decidió un duelo vertiginoso en el que los blancos sufrieron un enorme desgaste porque jugaron con diez desde la expulsión de Casillas en el arranque.