El tifón golpeó esta madrugada Seúl y las áreas costeras del oeste de la península, lo que ocasionó la paralización de varias líneas del metro en la capital surcoreana.
Las declaraciones responden a la tensión vivida en Seúl por la amenaza de los organizadores de suspender el encuentro si, como quería Guardiola por precaución, Messi no saltaba al césped.