Una vecina de la parroquia de Saidres, en Silleda, conserva uno de los pocos telares que quedan en la comarca de Deza Subiendo por una desvencijada escalera que comienza en el establo de las ovejas, se llega a un altillo que descubre una habitación que parece la sala de un museo. Concepción Mato Gómez conserva en Saidres (Silleda) todos los elementos necesarios para el hilado y tejido del lino. Desde sus primeras etapas, como las semillas y estrías, hasta el producto acabado: manteles, mantas y colchas. Y a pesar de que las manos ya no la ayuden para una tarea semejante, con su palabra hila y teje todo el proceso del lino.
MARIEL FIORI