Plácido Rodríguez, pulpeiro de Silleda y Bandeira Con su eterna sonrisa dibujada en los labios, las manos casi violetas y el típico sonido «clic, clic» de sus tijeras, Plácido Rodríguez es a todas luces un pulpeiro orgulloso de su profesión que se confiesa prácticamente adicto al pulpo, ya que lo come todos los días. Incluso aquellos en los que no se encuentra en las ferias y fiestas en las que trabaja. Sin duda, muchas personas habrán comprado su correspondiente ración en el puesto de Plácido, que cada martes desde hace 18 años atiende en Silleda junto a Marisa y su hija Cristina. O tal vez en el de Bandeira, los días 14 y 29 de cada mes, o en alguna de las fiestas tradicionales.
MARIEL FIORI