La parroquia de Silleda acogió ayer bajo un sol sofocante la subasta de 35 «bolos de rosquillas» durante la festividad de Pascua El buen tiempo fue, junto a los melindres y las rosquillas azucaradas, los protagonistas de la Pascua de Abades. Como en los 14 años anteriores, esta parroquia de Silleda celebró ayer la Festa da Rosquilla, donde se subastan lotes de unas 250 galletas hechas por los vecinos. Antes se había celebrado la misa, en la que el alcalde, José Fernández Viéitez, realizó la tradicional ofrenda a la Virgen del Carmen. Después, como preludio a la puja, se dieron los premios a los tres mejores «bolos».
ÓSCAR ALFEIRÁN