Para Raffael Bonanni, secretario de la CISL, principal sindicato católico del país, Italia necesita «otro Gobierno que sea más fuerte, porque este no va bien», y para ello auspició un acuerdo entre fuerzas políticas.
Los jueces calificaron como «manifiestamente infundada» la intención de los abogados del primer ministro de plantear una cuestión de inconstitucionalidad.