El polémico político, que ya también ha sido acusado de violar leyes de financiación electoral y de acudir embriagado a actos públicos, asegura que el vídeo responde a una persecución de la izquierda y de los medios de comunicación
El Gobierno de Somalia ha prometido en repetidas ocasiones tomar medidas contra estas agresiones, pero todavía no se han producido detenciones relacionadas con asesinatos de periodistas