La agencia de calificación se basa en la valoración positiva de su gestión financiera, «comprometida con el cumplimiento de los objetivos de déficit fijados para las autonomías».
La agencia apunta que la ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y la compra de títulos italianos y españoles por el BCE «son pasos en la buena dirección», pero no le parecen suficientes.
El Departamento de Justicia investiga actualmente a S&P por sus prácticas relativas a las garantías de hipotecas que ayudaron a desatar la crisis financiera de 2008.
La principal referencia del parqué neoyorquino, restaba hacia el ecuador de esta última jornada de la semana 46,32 puntos para colocarse en 10.944,26 enteros.