El fuerte retroceso, que se unía a la jornada negativa que vivieron también las bolsas europeas, llevó a los inversores a buscar destinos más seguros para sus fondos, como el dólar.
El Gobierno puso en marcha en el 2005 un plan antifraude que permitió recaudar 33.000 millones de euros, pero la llegada de la crisis ha oscurecido los resultados