Steve Jobs atacó duramente esta tecnología y la censuró en el iPhone, iPad y iPod Touch por considerar que no estaba a la altura de esos dispositivos móviles.
«Sé que es posible que yo muera y le voy a dejar a Laurene un barco a medio hacer. Pero si no lo hago quiere decir que admito que me voy a morir», dijo el fundador de Apple