La buena acogida a la colocación de más de 3.000 millones de euros en letras a tres y seis meses no bastó para disipar las dudas de los mercados. La inminente petición de rescate de Cataluña dio la puntilla al Ibex.
El país está rescatado en la práctica pero no recibe una ayuda real que alivie la presión. Tras el «viernes negro», los especuladores pondrán mañana a España en el disparadero, tras el no-rescate de Murcia