Simon Shaw, en un comunicado de prensa, sobre esta obra pintada en 1914 y robada en 1941 por los nazis, y cuya estimación inicial era de 25 millones de dólares.
«Es un cuadro que es una maravilla técnicamente, pero que también nos dice mucho de la biografía de Ernst», dijo a Efe el jefe del departamento de arte moderno e impresionista de Christie's, Connor Jordan.