El debate abierto sobre la viabilidad de las lonjas y de la manera de gestionarlas, sobre todo a raíz del conflicto con los vendedores en Fisterra y de la situación de quiebra en la que se encuentra la cofradía de Malpica, tiene detrás una situación verdaderamente complicada
Son los nombres propios del narcotráfico gallego, acumulan años de prisión y de visitas a los juzgados para, ahora, estar muy cerca de volver a verse las caras fuera de la cárcel
Solo en Fisterra se permite este método, en Camariñas dan precios por teléfono, pero para parar la subasta hay que estar allí. En Malipca también hay que ir a la lonja para comprar