Los artistas seleccionados «tienen mucho en común», ya que todos comparten su formación como pintores, aunque sus obras se alejan de lo tradicional e incluyen también esculturas y demás soportes.
Acaba en Barcelona el juicio para indemnizar a las familias de los 30 niños rusos que murieron en el accidente de un Tupolev cuando volaban a Port Aventura en el 2002