En Lalín se revivió la devoción a un «prato divino», como ensalzó María Castro, la pregonera venida del paraíso para acompañar a los fieles en el «Ano Santo Cocideo»
El mejor embajador posible del cine español, trabajador incansable y agradecido, ha sabido adaptarse a la idiosincrasia de la industria estadounidense.