El joven Karol Wojtyla, quien posteriormente se convertiría en el Papa Juan Pablo II, escribió poesía en los años en que trabajó en el teatro, como actor, y luego como seminarista y cura.
El suyo fue un «teatro de raíces», marcado por la simplicidad de estilo, presentación y técnica, pero a la vez elocuente y rico en experiencias y experimentos con la cultura y el folclore locales.
Son de Ponte Sampaio y pertenecen a las Heroicas Alarmas que recuerdan a los héroes de la batalla que se libró en su parroquia contra el ejército napoleónico