03 jun 2000
El precio de las llamadas a líneas 900 se disparan hasta casi 200 pesetas por minuto
Banca y empresas contratan los prefijos baratos, mientras los concursos, horóscopos y servicios eróticos se deciden por los más caros Las líneas 900 son la llave que da paso cada vez a más productos y servicios. Para hablar con el departamento de atención al cliente de una empresa, pedir una grúa cuando se avería el coche, participar en un concurso de televisión o «pecar» en una línea erótica hay que marcar un número que empieza por 9. Con el prefijo 900 no hay problema, porque la llamada es gratuita. Pero a medida que crece la numeración, se encarecen las tarifas. Así, un 901 o incluso un 902 tienen precios asequibles.
EVA DÍAZ