La televisión pública no salió bien parada de la primera edición de los galardones, que premian lo peor de la televisión. Se fue a casa con cuatro ladrillos dorados
Joel soñó que daría el Gordo en su tercer y último sorteo de Navidad y cantó un premio remolón, en la liturgia de la fortuna, que no fue interrumpida por ninguna protesta y atrajo menos personajes que en otros sorteos
El popular presentador, que actuará el sábado en el pub El Ensanche, responde al exportavoz del Gobierno, que le acusó en televisión de ser un cocainómano