Cantando bajo la lluvia
La buena marcha del sector hostelero no se vio afectada por el agua que ayer cayó sobre la ciudad Dice el refranero que una golondrina no hace verano. Los hosteleros coruñeses lo han adaptado a su antojo. Su versión sugiere que una nube no acaba con la afluencia turística. Además, no se quedan en soltar la cita, la apoyan con hechos: la lluvia que ayer ensombreció la racha de días soleados no quebró los excepcionales datos de ocupación hotelera ni la buena cifra de comensales de los restaurantes. Y es que A Coruña es bonita, incluso bajo el agua. Precisamente su hermosura hace que los visitantes no hayan dejado una cama libre en lo que va de agosto. El presidente de los hosteleros, Eliseo Calviño, canta bajo la lluvia.
RODOLFO VILLORIA