La ministra ha cuantificado en 364 millones de euros el coste de la misión en el 2009 y ha subrayado que el Gobierno hace el «máximo esfuerzo» en materia de seguridad, aunque ha advertido que «la seguridad completa no existe».
«Es la primera vez que se atribuyó la responsabilidad del terrorismo al Gobierno en vez de a los terroristas, con lo que se dio un mal ejemplo» ha asegurado a un diario japonés.