Al menos 760 personas murieron desde comienzos de 2007 en Pakistán, y más de 520 desde el asalto militar a la Mezquita Roja de Islamabad en julio, en una ola de atentados sin precedentes atribuidos a los islamistas o asumidos por ellos.
La Cámara ha aprobado una resolución de repulsa del asesinato de los dos guardias civiles, así como del acto terrorista contra el juzgado de paz de Sestao.