La crisis demográfica gallega se agrava con la pérdida de 10.500 habitantes en 1999
Lugo y Ourense son las provincias españolas donde la diferencia entre nacimientos y muertes arroja peores resultados Galicia envejece año tras año. Es la primera conclusión del informe sobre Movimiento Natural de la Población difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística. Durante el año pasado, la comunidad gallega perdió 29.289 habitantes y sólo registró 18.807 nacimientos, de modo que el crecimiento vegetativo de la población (diferencia entre defunciones y natalicios) mantiene su signo negativo y, lo que es peor, se precipita respecto al año anterior. Si en 1998 esta tasa que determina el relevo generacional fue del -3,5%, a finales de diciembre pasado empeoró su registro en tres décimas. Un índice, el -3,86%, que sitúa a Galicia en el segundo puesto entre las autonomías que más envejecen de España, después de Asturias.
REDACCIÓN