La afluencia de turistas portugueses a O Grove ha llevado a instaurar una jornada en honor al país vecino Con 38 años de vida, la Festa do Marisco de O Grove ha dado un ligero estirón. Este año, las casetas en las que se servirá este manjar abrirán un día antes. El motivo, que esa jornada es festiva en Portugal. «Decidimos que era unha boa idea aprobeitar esa circunstancia, porque durante esa xornada sempre hai moitos visitantes dalí, e era unha pena que non poidesen disfrutar», decía ayer Miguel Ángel Pérez. Y explicaba el alcalde que, por esa misma razón, el primer día de la fiesta será también dedicado al país luso. Esta nos será la única sorpresa que este año esconda la fiesta gastronómica meca.