El alto tribunal avala por primera vez la reforma legal que prohíbe a la Audiencia Nacional investigar violaciones de derechos humanos sin conexiones con España.
El régimen chino señaló ayer que la intención del Dalái Lama, líder espiritual tibetano en el exilio, de reencarnarse fuera del territorio chino y sin su consentimiento constituye un delito.
Las fuerzas de seguridad llegaron incluso a rodear con alambradas el monasterio de Kirti, uno de los más importantes para el budismo tibetano, impidiendo la entrada y salida del recinto.
El acto, al que asistieron cientos de personas -entre ellas el propio dalai lama-, tuvo lugar a las nueve horas, nueve minutos y nueve segundos de la mañana, un momento considerado especialmente favorable.