Hoy se cumple el 50 aniversario de la anexión de este territorio por parte de China Antes de 1949, poco o nada se sabía acerca del Tíbet, un oscuro Estado feudal situado en plena cordillera del Himalaya y ajeno a toda influencia extranjera desde su independencia en 1642. Pero aquel año, los comunistas encabezados por Mao se hicieron con el poder en Pekín y, rápidamente, dirigieron sus miras hacia el Tíbet. Tras unos meses de ocupación, el Gobierno encabezado por el actual Dalai Lama se vio obligado a ceder a China la soberanía el 24 de mayo de 1951. Ha pasado ya medio siglo, pero el pueblo tibetano sigue reclamando la independencia con sus únicas armas: las manifestaciones pacíficas y el prestigio del Dalai Lama.
DAVID GIPPINI