Se mantendrá como la «marca deportiva» de más valor comercial del mundo pese a la pérdida de contratos publicitarios tras el escándalo de sus infidelidades.
Woods mantuvo durante un año un contrato de patrocinio con la marca Buick de General Motors. Pero la mala situación de la compañía hizo que en el 2008 el fabricante terminase el acuerdo.
Éste es el último capítulo de una larga historia de abandonos por parte de empresas patrocinadoras al que ha tenido que hacer frente el golfista desde que reconociera haber sido infiel a su mujer.