Apodado «Mr Dunk», solo tiene 22 años, y ya ascendió hasta los primeros planos de la liga gracias a su fortaleza física, su potencia bajo los tableros y efectividad en los tiros.
La salida de Denver del alero nacido en Nueva York estaba cantada desde que el jugador decidiera no renovar su contrato de 65 millones de dólares por tres años.