El Ejecutivo se ha puesto en contacto con las petroleras del oeste del país para que envíen 20.000 kilolitros de gasolina y carburante al día a las regiones más afectadas.
La capital de Japón tiene problemas de suministro de electricidad. El Gobierno inicia un operativo para acabar con la escasez de gasolina. Miles de personas abandonan la ciudad por temor a un escape radiactivo.
El Parqué tokiota se contrajo casi el 1,5 por ciento al acusar la apreciación del yen hasta un nivel inédito desde la II Guerra Mundial y la incertidumbre por la planta nuclear de Fukushima.
El reactor 4 se queda sin agua y dispara los niveles de radiactividad. Francia cree que el peor escenario es posible e incluso probable, y la UE anuncia que puede haber otra catástrofe en cualquier momento. El número de desaparecidos se eleva a 10 mil
A los problemas de los cortes de luz programados y del transporte ferroviario se suma ahora la preocupación por la posibilidad de que el viento traiga una nube radiactiva.
Unos cables diplomáticos obtenidos por WikiLeaks indican que un funcionario de la AIEA comunicó a las autoridades japonesas que la seguridad era obsoleta y que un seísmo fuerte supondría «un problema serio».
Nuevas explosiones y un incendio han empeorado la situación en la planta. La OIEA opina que no se puede afirmar que la situación esté «fuera de control» y según EE.UU. los niveles de radiación podrían impedir las tareas de enfriamiento que hasta ahora han evitado una catástrofe. Japón se prepara para una fuga masiva de radiactividad. Tokio reduce su actividad entre el miedo y la salida de extranjeros.