Hoy fue «el último desayuno» con su esposa Samantha, embarazada de seis meses, y sus dos hijos, en la vivienda que la familia tiene en el barrio londinense de Notting Hill.
«Rindo homenaje a la dignidad, el coraje y el liderazgo que (Gordon Brown) ha mostrado en los últimos días», ha apuntado el ex primer ministro británico.
El siguiente paso sería la dimisión de Brown como primer ministro, la convocatoria de Cameron al palacio de Buckingham y su traslado al 10 de Downing Street.