Omar al Bachir ha sido acusado de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio en Darfur, donde han muerto más de 300.000 personas en cinco años de conflicto.
Anteriormente había sido considerado culpable de no haber tomado medidas para prevenir asesinatos y malos tratos de civiles serbios en la zona oriental bosnia de Srebrenica.